Historia e intrahistoria de un valle

How Green was my valley (1941), basada en la novela de Richard Llewellyn (1939), es una película delicada, nostálgica, de principio a fin, y profunda que nos traslada a un pequeño pueblo del Gales de finales del siglo XIX donde encontramos a la familia Morgan. Los Morgan son un matrimonio humilde pero que disfruta de cierta comodidad. El padre y los hijos varones son orgullosos mineros de la mina de carbón del valle, núcleo económico y fuente de ingresos para la mayoría de las familias de la zona. Todo parece ir bien hasta que los trabajadores de la mina comienzan a sufrir recortes salariales e injusticias sociales. Los hijos mayores del señor Morgan trasladan a su padre la idea de asociarse a un sindicato, para tener más fuerza en sus reivindicaciones y la posibilidad de hacer una huelga como medida de presión. Sin embargo, el señor Morgan, se niega y se enfrenta a sus hijos rechazando “las ideas socialistas” que comenzaban a difundirse y llegar hasta los lugares más recónditos. Los Morgan sufren el paro y como consecuencia de ello, la emigración a países como EE.UU., Canadá o Nueva Zelanda (donde irán los hijos mayores a buscar fortuna), la inseguridad, la muerte por la precariedad en las medidas de seguridad de la mina (primero fallece Ivor, el hijo mayor, y al final asistimos a la muerte trágica del cabeza de familia); y, como suele ocurrir en las relaciones personales de comunidades tan pequeñas, la envidia, los malos entendidos y los rumores malintencionados, reflejados en dos casos concretos: el primero, cuando señalan y vejan al señor Morgan por no secundar la huelga; y, en segundo término, al acusar de mantener una relación al pastor de la iglesia del pueblo y a su única hija, quien se casa con el hijo del empresario propietario de la mina.

Un papel fundamental representa la señora Morgan, madre abnegada y dedicada a su casa y el cuidado de su marido y sus hijos. De gran carácter y personalidad, la señora Morgan no duda en intervenir cuando a su marido le llueven las críticas y no duda en pedirle a su hijo pequeño que la lleve al lugar donde los trabajadores se reúnen para concretar las medidas de la huelga y contrarrestar los golpes del patriarcado. Una vez allí, toma la palabra y recuerda a sus vecinos que el señor Morgan, a pesar de no compartir las ideas sindicales, las respeta; y ensalza su labor en la comunidad durante años. Hecho que culmina en un accidente cuando se disponían a volver a su casa: se rompe un bloque de hielo con la mala suerte de que, al desprenderse, caen al agua madre e hijo. Ambos son rescatados a tiempo aunque casi están a punto de perecer o de perder las extremidades inferiores por congelación.

La película finaliza con el trágico y doloroso accidente del señor Morgan, tras una explosión en la mina. Su hijo pequeño, Huw, quien deja los estudios y decide continuar la tradición familiar de ser minero, a pesar de que ha comprobado la peligrosidad y las injusticias de ese trabajo, con la ayuda de algunos hombres del pueblo y el pastor de la iglesia, sacan el cuerpo sin vida del patriarca de los Morgan ante el dolor mordaz de su mujer, su hija y su nuera ante tal pérdida. Huw entonces despide a su padre con los mejores recuerdos de su infancia su lado y con la unidad familiar de fondo, al calor del hogar y de la protección de sus padres y hermanos, sus creencias y tradiciones, que le llevan a anhelar los viejos tiempos.

El director del filme, John Ford, escoge al menor de los hijos, Huw, para narrar cómo era la vida de su familia y sus vecinos en aquel lugar. El pequeño de los Morgan rememora los momentos más trascendentales de su vida y enmarca magistralmente el contexto económico y social: lucha de clases, reivindicaciones y presiones sociales, paro, precariedad laboral, explotación infantil, etc., de una pequeña comunidad marcada por los valores tradicionales (la defensa de la lengua propia -el galés-, su cultura, reflejada en esa maravillosa banda sonora que recoge canciones tradicionales y costumbres del folclore galés) y la familia, cuyo centro de unidad comunitaria y social es la iglesia.

Asimismo, nos traslada al naciente sistema de educación pública, al que se daba la bienvenida a hijos pequeños de familias humildes, un sistema dogmático, rígido y controlador del pensamiento y del conocimiento, que rechaza y penaliza la creatividad y la innovación, en el que el profesor ridiculiza y maltrata a los alumnos. El sistema “fabrica” individuos iguales, en su forma de ser, actuar o pensar, por lo que la enseñanza se muestra como motor industrial, donde no existe la motivación, ni se apuesta por la autonomía e independencia de los alumnos en su aprendizaje.

Una nueva realidad socio-económica que desbarata los cimientos de esta pequeña comunidad y, en concreto, los de la familia Morgan, que poco a poco va cayendo en desgracia y desmembrándose: la pérdida de Ivor, el mayor de los hijos Morgan, el paro y las desigualdades laborales, que hacen que el resto de los hijos emigren a países con mejores previsiones económicas de futuro; así como la boda de la hija, Angharad, que tan sutil y maravillosamente interpreta la actriz Maureen O’Hara, quien enamorada del pastor de la iglesia del pueblo, se casa con el hijo del dueño de la mina y termina siendo terriblemente desgraciada e infeliz a pesar de haber alcanzado un estatus social muy alto.

John Ford nos muestra a través de los ojos y el corazón de un Huw maduro, con una mentalidad ya adulta, sus anhelos y la nostalgia que le inunda al recordar su infancia rodeado de sus seres queridos. Su valle era verde entonces y pleno de felicidad. Con la distancia de los años, nos envuelve en su sentir donde el acelerado acontecer y evolución de los tiempos, las costumbres y las culturas se convierte en algo incierto, duro y taciturno. Sin embargo, en este compungido relato, prevalece la esencia, los valores que llenaron por completo su vida y que con tanto ahínco y entrega sus padres trataron de inculcarle, a pesar de su soledad y que como él mismo recalca, llevará por siempre consigo.

Bibliografía:

Lario, A. (2018). Historia Contemporánea Universal. Del surgimiento del Estado contemporáneo a la Primera Guerra Mundial. Madrid, España: Alianza Editorial.

Llewellyn, R. (2001). How green was my valley. Penguin Modern Classics.

Waters, R., Ezrin, B. y Gilmour, D. (1979). Another Brick in the Wall. EnThe Wall. Reino Unido y EE.UU. : Harvest y Columbia/Capitol.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: